domingo, 22 de febrero de 2015

Estado Mayor Comunicacional. Una propuesta hecha en Mayo 2013


PROYECTO DE LA MESA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE CLASE MEDIA REVOLUCIONARIA SOBRE LA CREACIÓN DE UN ESTADO MAYOR COMUNICACIONAL PARA EL ESTADO MÉRIDA





Realizado por la Mesa de Medios de Comunicación del colectivo Clase Media Revolucionaria

Estamos ante el arma más poderosa que haya existido, que es la comunicación. Fidel






Mérida, junio de 2013


PROYECTO DE LA MESA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE CLASE MEDIA REVOLUCIONARIA SOBRE LA CREACIÓN DE UN ESTADO MAYOR COMUNICACIONAL PARA EL ESTADO MÉRIDA
  • ¿Por qué la creación de un Estado Mayor Comunicacional para el estado Mérida?
Plantearle al ciudadano Gobernador del estado Mérida, Alexis Ramírez, la necesidad de que se instaurara un Estado Mayor en materia comunicacional para el estado Mérida fue una propuesta emanada de la mesa de Medios de Comunicación del colectivo Clase Media Revolucionaria para que él, en tanto que la máxima autoridad de gobierno regional, coordinara un ente que permitiera articular, bajo una misma política comunicacional, a todos los medios comunitarios, comunicadores populares, productores nacionales independientes y organizaciones de base que hacen vida en esta región andina y que están comprometidos con este proceso político que se inició hace 14 años con el presidente Hugo Chávez a la cabeza.
Esa demanda surgió de apreciaciones que, como usurarios de medios de comunicación, nos llevaban a considerar que no existía una política comunicacional cohesionada entre los medios y ciudadanos mencionados anteriormente y la Oficia de Comunicación Institucional (OCI) de la entidad. Si bien reconocíamos el esfuerzo de su coordinador, así como el rol comunicativo fundamental que YVKE Mundial lideraba en el estado Mérida, sentíamos que ambos eran insuficientes frente a la arremetida de los medios privados de comunicación que, como voceros de intereses económicos, históricamente evidenciados en nuestro país, se reservaban el derecho exclusivo de informar y de deformar la realidad bajo el amparo de un concepto engañoso como el de la “libertad de expresión”. Así, en nombre de este derecho ciudadano se colaba la difamación y especialmente aquello que, en palabras de Roberto Hernández Montoya (2013) en su reciente artículo intitulado El chantaje expresaba al reflexionar que: “…cuando los medios mundiales se copian unos a otros la misma mentira, conforman lo que se ha llamado una matriz de opinión”. Salta a la vista que de la multiplicaciones de estas redes pseudo-informativas se deriva una consecuencia perversa: muchos periodistas y responsables de medios de comunicación privados se han abrogado unilateralmente el derecho de intoxicar mediáticamente a los usuarios de esos medios de comunicación, con informaciones tendenciosas para recrear en sus mentes, mensajes y palabras clave cuya semántica está directamente relacionada con el odio, la violencia, la exclusión, el miedo, el clasismo y la desesperanza, entre los conceptos más alarmantes que han coadyuvado a la presencia de un importante grado de insania mental en la colectividad merideña; pues lo que Roberto Hernández Montoya describe como un mal a escala planetaria, se hace extensivo a todas las localidades donde prolifere la manipulación mediática. Es perfectamente posible, entonces, adoptar la expresión de Hernández Montoya cuando se refiere a la influencia negativa de los oligopolios comunicacionales en lo que él ha determinado como aquellos que ejercen el “totalitarismo mediático mundial” y cuyo último propósito redunda en manipular a la población.
El principio esencial que subyace en la creación de un Estado Mayor Comunicacional en cualquier región del territorio venezolano es el de visualizar la manipulación mediática de la que es víctima un sector importante de la población como un problema de Estado, ya que produce un alto grado de enajenación mental colectiva que conduce a la ciudadanía a creer en medias verdades cuyo propósito se enfila hacia la desestabilización de su entorno laboral y afectivo; a la fractura de sus relaciones interpersonales y a la distorsión de la realidad. En este sentido, hemos constatado la influencia negativa que ejercieron los medios de comunicación privados, las redes sociales y los mensajes transmitidos por TV, emitidos por ciertos operadores políticos de la oposición venezolana en los hechos de violencia acaecidos en todo el país durante la semana del 15 al 19 de abril de 2013 y que, además de cuantiosas pérdidas materiales (asedios de Centros de Salud Integral, casas del PSUV y hogares de funcionarios públicos, así como de líderes comunales afectos al Oficialismo), cobró la vida de once (11) víctimas fatales. Estamos seguros de que si la actitud de algunos medios de comunicación privados hubiese sido responsable, estos hechos de violencia no hubiesen sucedido. Capítulo aparte de este análisis merecen las redes sociales como Facebook y Twitter que en ese momento actuaron (y que aún persisten en su tarea) como reflectores de violencia verbal, de descalificación, de incitación al odio ente pares y de generadores de matrices de información dañinas.
No cabe la menor duda de que los medios de comunicación privados operaron como propulsores de violencia, desinformación e incertidumbre en la población venezolana durante las semanas posteriores a últimas las elecciones presidenciales. En este sentido, la negativa por parte del candidato Henrique Capriles Radonski de reconocer los resultados electorales del 14 de abril y su difusión por distintos medios de comunicación privados del ámbito radioeléctrico, impreso y virtual fue el detonante de una explosión desmedida de un sector de la población venezolana que decidió, en nombre de la matriz de opinión del “robo de las elecciones”, tomar la justicia por sus propias manos, amparados en una indignación fabricada en laboratorios de guerra de cuarta generación. El resultado de esa matriz cuyo propósito estuvo enfocado es deslegitimar todas las instituciones democráticas del país: al poder electoral, al poder ejecutivo, al poder legislativo y al poder judicial, ha dejado hondos resentimientos en una sociedad venezolana cuya polarización está alcanzando niveles preocupantes.
Así, frente a una sociedad merideña mediáticamente enferma se hace imperiosa la necesidad de instaurar un Estado Mayor Comunicacional que aminore el impacto negativo de la mayoría de los medios de comunicación privados nacionales y locales, mediante la articulación efectiva de los medios de comunicación comunitarios, de los productores nacionales independientes y sobre todo de los comunicadores populares con la Oficina de Comunicación Institucional (OCI) para generar otros contenidos que no se apoyen en una agenda comunicacional reactiva, atomizada y completamente improvisada; esto último, en un todo de acuerdo con lo expresado por Fernando Buen Abad (2010) en su trabajo: Reflexiones comunicacionales sobre las elecciones venezolanas: Urge un “Estado Mayor Conjunto” 1. Tal como lo expresa Buen Abad, el tema comunicacional debe ser tratado como un asunto de Estado que, en tanto que política pública de este proceso político, debe abordarse con un profundo sentido de compromiso “que garantice el avance revolucionario, enriquecer las ideas emancipadoras y afianzar una cultura revolucionaria para una comunicación emancipadora al servicio del Socialismo Científico y de la Revolución Permanente”.
En el documento de Fernando Buen Abad que citamos anteriormente por considerarlo capital para la definición, comprensión y conceptualización de lo que es un Estado Mayor Comunicacional se dan los lineamientos que todo “Estado Mayor Conjunto Comunicacional” debe seguir. Nos permitiremos citar los que hemos considerado más pertinentes en la instauración del estado Mayor Comunicacional para el estado Mérida:
1. Urge impulsar un Estado Mayor Conjunto en materia de Comunicación.
2. Urge impulsar una gran fábrica de contenidos para el corto, mediano y largo plazo.
3. Urge impulsar una escuela de cuadros para la comunicación revolucionaria.
4. Urge un programa inmediato de acción comunicacional que construya la nueva moral revolucionaria.
5. Urge identificar los focos ideológicos de atención urgente e impulsar un programa para su desmontaje público.
6. Urge un programa inmediato para asegurar la llegada de los mensajes, la distribución de los materiales y la retroalimentación de los contenidos hasta el último rincón de nuestros territorios para la lucha.

Emanado de los lineamientos de Fernando Buen Abad reconocemos que, si bien una revolución como la nuestra no puede depender absolutamente de los medios de comunicación para promover sus logros, “es verdad, también, que en nuestro tiempo la Revolución no puede prescindir de las herramientas comunicacionales que necesite para librar las luchas que le competen en el durísimo campo de batalla de las ideas, del estado del ánimo, de la ética, de la conciencia… y de la moral de lucha” (op cit).
Así pues, tenemos entre las manos dos grandes responsabilidades en materia de política comunicacional: por un lado, ser contundentes contra a una manera de concebir la comunicación bajo directrices anti éticas e irresponsables, y por el otro, brindarle a la ciudadanía una información veraz, responsable y oportuna en el marco de crear una conciencia revolucionaria y emancipadora. En este sentido, la creación de un Estado Mayor Comunicacional podría garantizar que ambas tareas, profundamente comprometidas con la ética y la búsqueda de la verdad, logren consolidarse en pos de garantizar la estabilidad psíquica a una comunidad de usuarios de medios de comunicación que ha venido distorsionado la percepción que tiene del acontecer político, social y económico de Venezuela y del resto del mundo, siendo una consecuencia directa de dicha distorsión, un hondo desasosiego y una incertidumbre fabricada el laboratorios de pensamiento único.


  • La Ley Orgánica de Telecomunicaciones y la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos como marcos referenciales de apoyo en la creación de un Estado Mayor Comunicacional
Consideramos que este proceso político -altamente inclusivo y humanista- que el presidente Hugo Chávez trazó para Venezuela, implica, indiscutiblemente, un cambio estructural en la idiosincrasia del venezolano; ese, que durante décadas, ha vivido inmerso en un sistema económico y político de corte capitalista que se ha sustentado en una renta petrolera que garantizaba un “bienestar social” meramente enunciativo para un importante sector de la población. El hecho de que el presidente Chávez visibilizara a una clase desposeída de todo privilegio y le brindara derechos constitucionales que garantizaran sus necesidades básicas de educación, vivienda y salud, trajo consigo la reacción negativa previsible de ese otro pequeño sector de la sociedad venezolana que, consuetudinariamente, recibía las bondades de una jugosa renta petrolera.
Ese empoderamiento que Hugo Chávez ha cedido a los históricamente desclasados ha sido resguardado celosamente mediante un marco legal orgánico que regla la participación activa del Soberano en los diferentes ámbitos de la vida nacional. En ese sentido, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 se ha erigido como el documento marco de la vida ciudadana en el que se legisla para un pueblo en igualdad de condiciones. En el presente, esa Carta Magna es consultada por el pueblo venezolano en su vida cotidiana y ello significa un alto grado de conciencia política que, idealmente, conlleva a luchar por los derechos ganados y asumir los deberes contraídos.
Al igual que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cuya filosofía ha sido regular armónicamente la vida ciudadana del venezolano. El presidente Hugo Chávez, consciente del impacto de los medios de comunicación en la psiquis y en la formación ideológica del venezolano contemporáneo, propició en 2004 la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión que fue impulsada por el Ministerio de Comunicación e Información y por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) a la Asamblea Nacional para que fuese discutida y aprobada, en un todo de acuerdo con los siguientes artículos de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999: Artículo 2: Venezuela propugna como valor superior la responsabilidad social. Artículo 57: Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones y hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión. Artículo 58: Toda persona tiene derecho a la información oportuna, veraz. Así como a la rectificación cuando se vea afectada directamente por informaciones inexactas o agravantes. Los niños y adolescentes tienen derechos a recibir información adecuada para su desarrollo integral. Artículo 62: Todos los ciudadanos tienen el derecho de participar libremente en asuntos públicos, directamente o por medio de su representante elegido y elegidas. La participación del pueblo en la formación, la ejecución y el control de la gestión pública. Artículo 101: Los medios de comunicación social deben contribuir a la difusión de los valores y creadores de la cultura nacional, y, el Artículo 108: Los medios de comunicación deben contribuir a la formación ciudadana.
Era previsible que la aprobación y promulgación de esta importante ley que trazaba los lineamientos fundacionales de una política comunicacional cónsona con los nuevos ideales del proceso revolucionario liderado por el presidente Chávez, hiciera mella en la opinión pública; especialmente en aquella minoría privilegiada económicamente que, desde los gobiernos de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, se reservaba en nuestro país el derecho “de comunicar, de informar, de censurar, de decidir quién tenía derecho a hablar y opinar” (Cfr. Li Causi, Raúl: 1984:125). En aquellos tiempos, “las primeras concesiones de transporte privado de correspondencia, de líneas telefónicas y de radiocomunicaciones eran otorgadas a empresarios muy cercanos al régimen, a las compañías petroleras británicas y americanas y a uno que otro hacendado incondicional del Gobierno” (Cfr. Li Causi, Raúl, 1984: 125). Al respecto, resulta interesante observar como este modus operandi intenta mantenerse, pese a las fuertes resistencias de una población actualmente consciente de que la comunicación es patrimonio de todos: de que como derecho es inalienable y de que como deber es preciso que se asuma de manera responsable. Pese a este grado de conciencia sobre la importancia de la existencia de una política comunicacional que responda a lineamientos éticos, seguimos observando la vehemencia en las posturas conservadoras del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) que, amparados en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), defienden una “libertad de expresión” tarifada por intereses económicos e ideológicos pro imperialistas e inconfundiblemente neo coloniales que se esconden en frases lexicalizadas como: “Tengo derecho a saber la verdad” o “La teoría del rumor también es válida”. Esta última, producto del laboratorio mediático sintetizado en la voz de J.J. Rendón.
Luego de leer, tanto la Ley Orgánica de Telecomunicaciones como la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos; la primera, publicada en Gaceta Oficial, N*39.610 del 7 de febrero de 2011 y la segunda, reformulada y publicada en Gaceta Oficial, N*39.579 el 22 de diciembre de 2010, observamos como ambas guardan como principios filosóficos, la necesidad de velar por la transmisión y difusión de la información bajo las directrices de una ética y de una responsabilidad social que garantice la estabilidad y el equilibrio informativo a todos los venezolanos. Inspirados en esos principios inherentes a una práctica responsable de la comunicación, nace la idea de un Estado Mayor Comunicacional que vele porque estos preceptos se cumplan efectivamente. Así pues, tras de cualquier iniciativa en materia comunicacional de carácter articulario, regulatorio y ponderado, está el de recordarle a los comunicadores sociales que el ejercicio de la información debe realizarse de forma responsable, considerando la importancia que reviste, para los usuarios de los medios de comunicación, de que se le diga la verdad y de que no se distorsione la realidad para obtener un plus que no sea cónsono con la libertad de conciencia en el marco de la tolerancia y del respeto mutuo, nunca de la mentira, de la difamación y de la manipulación en nombre del acomodaticio concepto de “libertad de expresión”.
En este sentido, huelga acotar que, paradójicamente, los medios de comunicación privados, en su mayoría, han instaurado, de facto, un estado Mayor Conjunto Comunicacional al servicio de los intereses económicos de las empresas trasnacionales de medios de comunicación. Nadie pone en duda que cadenas televisivas como CNN, FOX o NEWS, entre las más conocidas, operan articuladamente para replicar “noticias” que viajan por la fibra óptica alrededor del planeta y fijan matrices de opinión que son promulgadas como “hechos noticiosos”. Mención aparte merecen algunos medios impresos como los diarios españoles ABC y El País de España que, en su línea editorial, demostraron estar despojados de todo sentido humano al manipular, de manera brutal y despiadada, todo lo atinente a la enfermedad, al padecimiento y al posterior fallecimiento del presidente Chávez. Este último caso, que toca las fibras más íntimas de la sensibilidad de muchos venezolanos, ha sido la muestra más dantesca de cómo puede hacerse un circo perverso de la miseria humana y que gozó del beneplácito de la derecha nacional e internacional, a quienes, en nombre de la “libertad de prensa”, se les mostró -por entregas- el desmantelamiento de la honra de un presidente que, antes de ser un líder de izquierda mundial, era un paciente que sufría los embates de una enfermedad, convertida para los medios de comunicación privados, en un entretenimiento más de la agenda cultural de unos lectores morbosos. Curiosamente, en ese momento en el que se ultrajaba la imagen del Presidente Chávez, no hubo ningún pronunciamiento del Colegio Nacional de Periodistas de la República Bolivariana de Venezuela (CNP) rechazando esas prácticas anti éticas. La “libertad de prensa” calzaba en esa coyuntura para abogarse el derecho a manipular, distorsionar y difamar. Rara avis, dirán algunos.
  • La necesidad de crear un Estado Mayor Comunicacional para el estado Mérida
Derivado de lo expuesto anteriormente, no cabe duda de que los medios de comunicación han sido utilizados para alterar la realidad y provocar actuaciones fuera del estado de derecho que llevan al desconocimiento del orden establecido. En la actualidad, se hace necesaria la atención a la estructura subyacente de los mensajes difundidos a través de los distintos medios de comunicación radiales, audiovisuales, electrónicos e impresos como política que garantice la formación e información veraz y oportuna que los ciudadanos requieren, ello en función de la construcción de la paz y el bienestar de nuestra sociedad.
Ante esta preocupante situación, hemos planteado al gobernador del estado Mérida la creación de un Estado Mayor Comunicacional2 como instancia dirigida e impulsada por la Gobernación que persiga instaurar, como política regional, la regulación y actuación ajustada a derecho de todos los medios de difusión que hacen vida en la entidad merideña. Así pues, el EMC se erigirá como la máxima autoridad de la entidad en materia de comunicación e información encargada de promover y garantizar el ejercicio responsable de la libertad de expresión como deber y derecho de todo ciudadano a la información veraz y oportuna, así como, el uso responsable del espacio radioeléctrico como bien público. Para ello, podrá establecer y desarrollar mecanismos para el monitoreo generación de contenidos, orientados a la libertad popular, al respeto al estado de derecho, a la paz social y a la estabilidad política de la región.

  • Visión y misión de todo EMC
1. El EMC comparte la defensa de la libertad de expresión sin censura, pero con responsabilidad.
2. El EMC actuará como un soporte a las funciones que debe cumplir Conatel en cada entidad, apoyándolo en labores de regulación y monitoreo en el uso del espacio público radioeléctrico del estado Mérida.
2. El EMC surge de la solicitud de colectivos sociales organizados quienes, ante la imposibilidad de contar con una información veraz, responsable y oportuna, solicitan a la máxima instancia del estado Mérida para que interceda.
3. A muchas de estas organizaciones sociales les preocupa los criterios editoriales manejados por los diversos medios, especialmente, los impresos, donde la muerte y la violencia se convierten en los principales temas. Esto provoca con el tiempo, una indiferencia ante tales temas apareciendo como normales.
2. Es necesario que los periodistas y comunicadores, en general, actúen de manera libre y responsable en el seguimiento del hecho noticioso. Bajo ningún concepto, y en términos ideales, su labor no debe verse perturbada por intereses ajenos al hecho noticioso o comunicacional.
4. Comprendemos el gran temor que en algunos periodistas produce la frase "Estado Mayor Comunicacional". Es obvio, en el pasado este término estaba asociado a la represión de una fuerza al servicio del poder económico. Este no es el caso, estamos hablando de un Estado Mayor en Revolución.
8. Sin embargo, preocupa al EMC los calificativos utilizados a priori sobre la instauración del mismo, sin contar con el conocimiento o investigación por parte de los comunicadores sociales en general.
  • Diagnóstico realizado por el colectivo Clase Media Revolucionaria y por la Oficina de Comunicación Institucional (OCI) del estado Mérida en torno al manejo de la comunicación en la región y que hace que esta sea considerada un problema de Estado
En lo que compete a los medios de comunicación y comunicadores revolucionarios percibimos una gran fragmentación que multiplica esfuerzos innecesarios. Efectivamente, contamos con el SIBSI, con una imprenta, radios comunitarias, Tvs comunitarias, periódicos comunitarios, radios “comerciales” revolucionarias, frecuencias FM, televisoras abiertas o por cable vinculadas a este proceso, pero observamos con preocupación que no logramos el objetivo de comunicar efectivamente y opacar el ruido permanente que hacen los medios de comunicación privados en contra de todas las iniciativas emprendidas por el Gobierno Nacional.
En cuanto al artículo 156, numeral 28 de la CRPBV que establece que “son competencia del Poder Público Nacional el régimen y la competencia del espectro radioeléctrico”, se creó en 1999 la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y cuya función fue, inicialmente, la de asegurar una mayor eficiencia y capacidad técnica del espacio radioeléctrico venezolano. Centrándonos en este objetivo fundacional, debemos señalar que la sede de Conatel- Mérida, expresado con gran preocupación por su director, evidencia niveles preocupantes de desorden existentes en el espectro radioeléctrico merideño. Aunado a esta problemática, dicha oficina no cuenta con equipos ni con personal suficiente para el monitoreo necesario y urgente de dicho espacio radioeléctrico.
Adicional a estos dos ejes transversales que visualizan el problema comunicacional en la entidad, hemos notado que:
-No hay estímulo de la población en la conformación de Organizaciones de Usuarios (OUU) auspiciada por Conatel. Tal vez ello se deba a la poca promoción que hay al respecto de esta crucial tarea ciudadana.
.-Observamos una profunda ineficiencia de VTV ante la poca cobertura de los logros revolucionarios en la entidad.
.-Existe una escasa formación socio-política y profesional de los comunicadores sociales tanto de los medios comunitarios como de la OCI y de los organismos de Gobierno.
.-Percibimos la total ausencia en los medios regionales, públicos y privados de periodismo investigativo, reportajes en profundidad y entrevistas de calidad.
.-Observamos con preocupación a una juventud que recibe, sistemáticamente a través de las redes sociales, informaciones deformadas y distorsionadas de la realidad. En este sentido es imperiosos fomentar la creación de medios de comunicación que sean atractivos y, al mismo tiempo, educativos para los jóvenes, incluyendo el uso de las redes sociales para tal fin.
.-Percibimos que la relación entre el Gobierno Regional con quienes deberían ser sus aliados naturales -medios comunitarios o estudiantes de Comunicación de la UBV, por citar algunos - está bastante quebrantada.
Estas apreciaciones se corresponden con el diagnóstico que, el día 1 de junio en la sesión de trabajo que tuvimos quienes nos hemos involucrado en la creación y operativización del EMC en la entidad, hizo el Lic. Mariano Alí, Director de la Oficina de Comunicacional Institucional (OCI) del estado Mérida. A continuación transcribimos los aspectos de su diagnóstico que estimamos fundamentales:
1- Existencia de una política comunicacional reactiva
2- La UBV no se ha convertido en el nuevo paradigma comunicacional
3-El Sibci no ha consolidado su misión
4-El Circuito Libre tiene inconvenientes financieros
5-Los Medios comunitarios no se han convertido en referencia comunicacional
6-Proliferación del palangrismo: es normal el pago a periodistas para que salga determinada información
7-El personal de la OCI no está en sintonía con el reto comunicacional
8- No hay crónica, reportaje, ni periodismo investigativo
9-No hay plan de adiestramiento
10-No hay observatorio de medios
11-Existe una escasa producción de contenidos
12-No hay nivel de análisis en la información que se transmite por los medios de comunicación
13-Los medios comunitarios no están en contacto con la realidad
14- Algunos medios comunitarios tienen que rendir cuentas
15-La Plataforma de telecomunicaciones es pésima
16-No existen organizaciones de usuarios
17-El Colegio Nacional de Periodistas (CNP) marca la pauta de lo que es la libertad de expresión
18-A la hora de un conflicto los medios aliados se atomizan
En función de estos diagnósticos preocupantes y eras de solventar muchas de las situaciones anómalas que se han detectado, el EMC debe trazarse los siguientes objetivos
  • Objetivos
1)Velar por la existencia de una comunicación liberadora y éticamente responsable de los contenidos que se transmiten a los ciudadanos del estado Mérida.
2) Coordinar armónicamente las políticas oficiales y las acciones de los organismos del Estado y de la entidad federal relativos a los medios de comunicación, sus contenidos y sus comunicadores para garantizar la eficiencia en la administración de una comunicación apegada estrictamente a la realidad de los acontecimientos.
3) Contribuir y velar por el fiel cumplimiento de las exigencias y mandatos emanados de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones y de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos.
4) Garantizar la incorporación participativa y protagónica de todos los ciudadanos de la entidad federal que cumplan el rol de informar veraz, ética, oportuna y responsablemente: periodistas, comunicadores sociales, locutores y especialmente, los comunicadores populares que operan bajo los lineamientos del Consejo Estadal de Comunicación de la región. Todo ello en consonancia con los principios y valores inherentes a la concepción y práctica social del Poder Popular.
5) Estimular la contraloría social de la información ciudadana a través del fomento de Comités de Usuarios y Usuarias (OUU) inscritos oficialmente en Conatel.
6) Visibilizar el quehacer de las distintas organizaciones de base que hacen vida en nuestro estado: colectivos, asociaciones civiles y consejos comunales con el fin de generar contenidos acordes con la realidad local, regional y nacional, producto de los acontecimientos históricos, culturales y políticos de nuestro país.
7) Hacer cumplir el propósito esencial de los medios de comunicación públicos, tanto del sector privado como del gubernamental en aras de garantizar el derecho que tiene la población del estado Mérida a estar informada oportuna, veraz y éticamente, en pos de su saneamiento mental que ha venido deteriorándose exponencialmente debido a la difusión irresponsable de contenidos deformados, sectarios, excluyentes y portadores de una alta carga emotiva negativa como odio, agresividad y violencia.
  • Tareas
En síntesis, el propósito del EMC es que permita coadyuvar las políticas que en materia comunicacional adelanta el estado venezolano. En este sentido, las tareas que identificamos son tres:
a) Vigilar por el cumplimiento de las normativas legales asociadas al uso de los medios de comunicación. Esta tarea es fundamentalmente del Estado.
b) Coordinar las políticas de comunicación institucional entre los distintos actores del gobierno y los distintos medios de los que dispone, y aquellos otros medios (privados o comunitarios) con los cuales se formarán alianzas estratégicas a juicio del gobierno regional.
c) Formar técnica y políticamente a los encargados de mantener los canales de información institucional del gobierno regional y local.
d) Formar y divulgar el desarrollo de contenidos para los distintos medios de comunicación que hacen vida en el estado Mérida.
De lo anterior, se entiende que:
1.- La primera tarea es competencia del Estado nacional y corresponderá a la instancia regional la voluntad política para desarrollar los mecanismos que permitan el desempeño de esta tarea en las mejores condiciones posibles para los entes involucrados.
2.- La segunda tarea es competencia de la Oficina de Comunicación Institucional (OCI) y se entiende que quedará a su cargo la instrumentación y puesta en marcha de los mecanismos para garantizar la debida articulación. El Consejo Consultivo del EMC (instancia de consulta y discusión para la implantación de las políticas comunicacionales del estado Mérida) podrá servir del espacio para concertar y evaluar el desempeño de esta tarea sin que ello implique la pérdida de la responsabilidad y conducción para quien ejerza el cargo de Jefe de la OCI.
3.- La tercera tarea comprende la articulación de instituciones educativas (INCES, UBV, UNEFA, UPTM Kléber Ramirez) quienes podrán articular lo que pudiera pensarse como el Consejo de Formación y cuya tarea fundamental es instrumentar actividades de formación técnica (operadores, camarógrafos, técnicas de computación y edición de audio e imagen) así como de formación socio-política (cursos de historia, de comunicación, de manipulación, ética del periodista, seminarios y lecturas guiadas) en el marco de la constitución de comunidades de aprendizaje en los cuales jóvenes, periodistas de planta, comunicadores populares se integran bajo la premisa de generar conocimiento y estrategias para la comunicación en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Este Consejo de Formación designará un vocero para participar del Consejo Ejecutivo del EMC. En el caso de que se incorporen otras instancias no directamente asociadas a la actividad educativa (medios comunitarios, alternativos o iniciativas privadas) podrá tener un vocero en el Consejo Ejecutivo.
4.- La cuarta tarea supone un proceso de acompañamiento de distintos sectores del poder popular que hagan de la comunicación su objeto de atención, reflexión y análisis. En él participarán escritores, difusores comunitarios, medios comunitarios de cualquier rubro, investigadores, productores independientes. Su tarea de generación, divulgación y sistematización de contenidos será atendido por un grupo constituido de manera voluntaria que consolide una Agencia Popular de Noticias de Mérida. Su participación en el EMC estará constituida por un vocero designado por los mecanismos de organización de los medios comunitarios y con el aval de aquellos sectores que decidan participar de este proceso de creación de la agencia popular de noticias. Contará con el apoyo técnico del Consejo de Formación y las instancias del estado venezolano que se dedican a la promoción de contenidos.
A continuación, presentaremos dos estructuras organizativas de un EMC, la primera de corte militarista, análoga al EMC propuesto recientemente en el estado Yaracuy y la de segunda de orden ciudadano, esencialmente civil. Nuestro colectivo ha preferido desarrollar la estructura organizativa del primer tipo de EMC, de carácter civil.

Estructura organizativa de un EMC de corte militarista






  • Estructura organizativa de un EMC de carácter civil
Bajo esta mirada, el EMC estará constituido operativamente en las siguientes instancias:
1.- Consejo Ejecutivo: Vigilará por el desempeño de las tareas estipuladas y programadas a sugerencia del Consejo Consultivo y estará constituido por: Gobernador del Estado, el Jefe de la Oficina de Comunicación e Información del estado Mérida (OCI), dos voceros que designe la gobernación para atender situaciones puntuales, dos voceros del Consejo de Formación y un vocero de la Agencia Popular de Noticias. Ellos determinarán el reglamento interno de toma de decisiones y debate. Se reunirán sobre la base de una reunión semanal (por lo menos). En caso de considerarse excesivo, los dos voceros designados por la gobernación pueden obviarse.
2.- Consejo Consultivo. Se reunirá al menos una vez al mes. Estará constituido por un vocero de las Organizaciones de Usuarios y Usuarias, un vocero de los medios comunitarios impresos, un vocero de los medios comunitarios radiales, un vocero por los medios comunitarios televisivos, un vocero de los medios de comunicación asociados a redes sociales virtuales y páginas web, los miembros del consejo ejecutivo y los representantes de las instituciones educativas involucradas (INCES, UBV, UNEFA y UPTM Kléber Ramirez), un vocero de los productores nacionales independientes que participen de la Agencia Popular de Noticias, invitados especiales que hayan sido aprobados por los miembros permanentes.
  • Equipo de Acción con el que debe contar un EMC
Bajo los principios de un EMC como el que proponemos supra, bajo una óptica eminentemente ciudadana, consideramos pertinente que dicho ente cuente en su seno con un equipo de acción que realizará tareas concretas en función de lo que un Estado Mayor Comunicacional debería coordinar; en función de ello proponemos los siguientes equipos de trabajo, la mayoría, debe estar constituido por ciudadanos, salvo el Grupo de Acción regulatoria (GAR) que debe formar parte de un equipo de trabajo especial de Conatel, ello debido a los propósitos que persigue:
Un equipo de trabajo que se encargue de registrar audiovisualmente, no sólo los logros y alcances de la gestión gubernamental de la región, sino todos los sucesos políticos que se están dando en estos tiempos tan importantes para la consolidación de este proceso. Consideramos que es esencial levantar una memoria audiovisual del acontecer regional en pos de la creación de un repositorio digital de lo que acontece en Mérida en materia política.
Un Observatorio de Medios como un espacio para hacer el seguimiento y monitoreo de los diferentes medios, levantando informes que servirán de insumos para la Junta de Administración Estadal (estructura organizativa y de mando).
Un Equipo de Pensamiento que funge como Think-Tank para el desarrollo de contenidos, orientados al desmontaje o desprogramación mediática a la cual ha sido sometida la sociedad venezolana y, especialmente, la merideña. En este equipo contamos con la colaboración del Dr. Heriberto González y su grupo de trabajo en desprogramación mediática.
Una comunidad de aprendizaje en comunicación social que dependerá de La Universidad Politécnica Territorial de Mérida Kléber Ramírez, de la UBV-Mérida y del INCES, ente último que en la actualidad viene desarrollando la creación de un línea de formación en comunicación popular. Todas estas instituciones cuentan con capital humano que se está formando en el área de la comunicación y que, sin duda alguna, podrán aportar ideas, además de incorporarse al equipo de monitoreo de medios propuesto al inicio de esta sección. Estimamos que en el caso concreto de la UPTM Kléber Ramírez, sus comunidades de aprendizaje son un ejemplo de la organización comunal en aras del aprendizaje por acreditación de experiencias que vale la pena visibilizar y tomar de ellas algunas de sus enseñanzas.
El concierto de los diferentes colectivos y consejos comunales que hacen vida en el estado Mérida y que son, per se, generadores de contenidos, propuestas y materialización de acciones concreta en pos de la construcción de la Mérida que todos deseamos. Es importante hacer mención que nuestro estado cuenta con organizaciones de base que desarrollan proyectos exitosos en materia agroecológica, educativa, ambiental, cultural, de vialidad y de protección animal, entre otros, que merecen ser visibilizados por su labor concientizadora y propositiva para la región.
  • Un Grupo de Acción Regulatoria (GAR) encargada de seguir y evaluar el uso de las frecuencias y sus respectivas potencias, garantizando su buen funcionamiento con el fin de eliminar interferencias o sabotajes a señales públicas autorizadas. Queremos destacar que este equipo de acción debe estar bajo las directrices de Conatel por su carácter regulador y sancionatorio.
Tareas a realizarse en el corto plazo propuestas por Clase Media Revolucionaria para iniciar la operativización del EMC
1.- Levantar un inventario de las radios habilitadas e ilegales que operan en el estado Mérida. Al respecto, el director de Conatel Mérida, viene haciendo un trabajo minucioso sobre el particular. Para iniciar sus tareas, el EMC debe contar con esta información clave. Ello permitiría, no solo identificar las emisoras de radio que están transmitiendo a mayor vatiaje del permitido, sino, tener conocimiento de aquellas radios “aliadas” con las que se pueda hacer un trabajo articulado junto a la Oficina de Comunicación Institucional (OCI).
2.- Retomar las alianzas entre todos los periodistas, productores nacionales independientes y comunicadores populares vinculados con este proceso político.
3.- Apoyar con personal a la oficina de Conatel- Mérida para lograr máxima eficiencia.
4.- Terminar de formar la Organización de Usuarios y promover la conformación de otras más. En este sentido, Conatel dicta cursos para estas organizaciones ciudadanas.
5. Cuadrar la propuesta para prensa de calle. En ese sentido, la iniciativa de fortalecer el proyecto ya existente del periódico “Correo del Cham@” (semanal o quincenal) es imprescindible por cuanto persigue exponer con objetividad las noticias que se generen en el estado Mérida: en sus municipios, parroquias y comunidades.
6. Impulsar a TAtuy Tv y utilizar sus fortalezas que ya posee. Es necesario que el Ejecutivo regional junto a Conatel, negocien con las cableras la salida al aire TAtuy por las diferentes canaleras de Tv por Cable. Estimamos que esta televisora comunitaria debe ser uno de los proyectos bandera del EMC.
7.- Fortalecer al periódico MU-KU por ser un medio impreso comunitario, único en su especie, que se ha dedicado con disciplina y mística de trabajo a difundir y promover el trabajo de las organizaciones sociales que hacen vida en la entidad merideña y que están comprometidas con este proceso revolucionario.
8.- Ampliar las señales de las radios comunitarias como Horizonte y Cóndor, por citar dos que vienen haciendo una labor comunicativamente importante en los municipios Libertador y Campor Elías, respectivamente. Para ello se requiere de transmisores más potentes que, Conatel-Caracas tiene en su inventario.
9.- Impulsar la salida al aire de nuevo de la emisora comunitaria ECOS de Pueblo Nuevo. Es por todos sabido de la invaluable labor que esta emisora ha realizado, no solo por la visibilización de su comunidad, sino por la generación de contenidos, cónsonos con este proceso político que defendemos.
8.- Proyectar la productora de contenidos, aprovechando la Sala Situacional que ya funciona. Definir horarios a intervenir y contenidos a redireccionar.
9.- Proyectar la formación de cuadros de comunicación e involucrar al buró del PSUV en esta tarea esencial para la continuación de este proceso político que nos legó el presidente Chávez.
10.- Realizar un taller de Formación Socio-política con Dr. Heriberto González para periodistas, organismos adscritos a la Oficina de Comunicación Institucional del estado Mérida y para medios comunitarios.
11.- Promover varios talleres de profesionalización sobre el rol del periodista como contralor y educador.
12.- Auspiciar conferencias sobre políticas comunicacionales, incidencia de los medios de comunicación en la formación ideológica de los usuarios de medios privados de comunicación y los medios de comunicación como armas de lucha en el marco de la guerra de cuarta generación. Estos importantes temas pueden ser abordados por personalidades que han venido trabajando en esta problemática como Pascual Serrano o Fernando Buen Abad en el ámbito internacional o como Earle Herrera, Luis Brito García, Martín Guédez, Miguel Pérez Pirela o Federico Ruiz Tirado, entre otros, a nivel nacional.
13.- Realizar un estudio independiente sobre audiencia de radio en el estado Mérida; esto sería importante hacerlo para poder evaluar quién escucha qué y en qué emisora.
14.- Reforzar el status jurídico del EMC, a fin de poder presentarse y/o enfrentarse en cualquier medio de comunicación con la fortaleza que el caso lo amerite.
Indicadores de logros a mediano plazo del EMC
A mediano plazo, el EMC debería contar en su haber con algunos logros en materia comunicacional como los siguientes:
1.- Haber formado técnica y políticamente a los encargados de mantener los canales de información institucional del gobierno regional y local.
2.- Para finales del 2013, el Sibci debe tener un corresponsal permanente en cada población con más de 1000 habitantes que reporte también al EMC.
3.- Deberían existir, al menos, dos comunicadores sociales en cada consejo comunal deben haber cumplido con el plan básico de formación para el julio de 2014.
4.- Luego de una fase de adiestramiento, se debería divulgar el desarrollo de contenidos para los distintos medios de comunicación que hacen vida en el estado Mérida.
6. Debería pensarse seriamente en la creación de una TV pública del estado Mérida.
5.- El periódico Ciudad Mérida, cuyo proyecto de lanzamiento está gestándose en los actuales momentos, debe circular diariamente, con un 50% de los contenidos locales, para finales julio de 2014.
Equipamiento necesario para consolidar el EMC del estado Mérida
Adicional a ello es clara la necesidad de adquirir una serie de equipos y plataformas que permitan la puesta en funcionamiento del EMC. Para ello se propone la presentación de dos proyectos que pueden ser solicitados a través del Fondo de Responsabilidad Social de Conatel u otros entes como el FONDEN nacional. Igualmente es necesario destacar que para realizar esta tarea de manera exitosa, es necesario contar con un espacio físico para la instalación de toda la plataforma y realizar las operaciones requeridas. En principio se requeriría elaborar un proyecto para el equipamiento y mobiliario del Observatorio de Medios y, otro, para el equipamiento del Grupo de Acción Regulatoria (GAR) bajo la coordinación de Conatel.


  • Para la reflexión


El esfuerzo demostrado por nuestro colectivo al producir un documento propositivo que intente solventar, así sea en una pequeña parte, el gran problema generado en la sociedad, producto del uso abusivo de los medios de comunicación privados, es genuino en develar una preocupación que, en tanto que usuarios de medios de comunicación y venezolanos comprometidos con este proceso político liderado por el presidente Chávez, observamos con cierta impotencia. En el colectivo Clase Media Revolucionaria confluimos periodistas, comunicadores sociales, educadores, editores de periódicos y revistas, diseñadores gráficos, ingenieros de sistemas, especialistas en comunicación, lingüistas, promotores culturales, cultores populares, cineastas, científicos, estudiantes de sicología social y abogados que estamos conscientes de que si el Estado, junto al apoyo de los usuarios de medios de comunicación, de los comunicadores sociales, de los medios comunitarios y de las organizaciones sociales afectos a este proceso, no abordamos el gran problema de la manipulación mediática de gran parte de nuestra población, este proceso que el presidente Chávez luchó por materializar, se puede difuminar si permitimos que los medios de comunicación privados, que representan intereses económicos de trasnacionales de la comunicación opuestos a los ideales de esta Revolución, logran apoderarse de las mentes de la ciudadanía confundiéndola, vendiéndole informaciones falsas, incitando al odio, al fascismo y a la polarización, muy pronto este legado que nos dejó el presidente, desaparecerá sin aviso ni protesto.


Estamos conscientes, tal como lo expresa Buen Abad (2010), de que una Revolución requiere de un esfuerzo descomunal para romper con antiguos modelos económicos y políticos que aún hace mella en nuestra sociedad, pero es vital destacar que el Estado venezolano debe contar en su haber con una política comunicacional que no sólo dé cuenta de sus logros sino que esté en consonancia con los ideales humanistas que Chávez soñó para nosotros. Si no logramos pensar en una política conjunta en materia de comunicación que se arme con las herramientas de la conciencia, de la ética y de la responsabilidad al comunicar, sin lugar a dudas que perderemos la guerra de cuarta generación que se libra en nuestro país y que se ha instalado para quedarse. En este sentido creemos firmemente que “el legado” que nos dejó el presidente Chávez no es una herencia, es un ente vivo, orgánico y palpitante que debemos alimentar con disciplina y una total conciencia de lo que queremos sembrar para nuestras generaciones futuras.

  • Referencias Bibliográficas
Buen Abad Domínguez, Fernando (2010). “Reflexiones comunicacionales sobre las elecciones venezolanas. Urge un “Estado Mayor Conjunto” Comunicacional”, en Revista digital Tercera Información. Artículos de Opinión, 30 de noviembre de 2010. Recuperado el 28 de abril de 2013 en: http://tercerainformacion.es/spip.php?article18767
Buen Abad Domínguez, Fernando (2012). “Reflexiones comunicacionales”, en Correo del Orinoco, 15 de octubre de 2012. Recuperado el 1 de mayo de 2013 en: http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/buen-abadreflexiones-comunicacionales-sobre-elecciones-venezolanas/
Cárdenas, Edgar (2009). “Política Comunicacional del Gobierno Venezolano”. Trabajo expuesto en el Curso: Democracia y Medios de Comunicación. Escuela virtual del programa de la Naciones Unidas para el desarrollo. Recuperado el 6 de junio de 2013 en: http://edgaralfredocardenaspalacios.blogspot.com/2011/08/politica-comunicacional-del-gobierno.html


Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Gaceta Oficial Nº 5.453, del 24 de marzo del 2000. Caracas-Venezuela.
Hernández Montoya, Roberto (2013). “El Chantaje”, artículo de opinión publicado en Aporrea el 8 de junio de 2013. Recuperado el 10 de junio de 2013 en: http://www.aporrea.org/medios/a167708.html
Ley Orgánica de Telecomunicaciones (2011). Gaceta Oficial Nº 39.610, del 07 de febrero de 2011. Caracas-Venezuela.


Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos. Gaceta Oficial Nº 39.579, del 22 de diciembre de 2010. Caracas- Venezuela.
Li Causi, Raúl (1984). “Política comunicacional, radiodifusión y grupos privados no tradicionales”. Recuperado el 10 de junio de 2013 en: http://gumilla.org/biblioteca/bases/biblo/texto/COM198551-52_122-128.pdf
Parra, Luz Neira (2008). “Hacia la instauración de una nueva política comunicacional del Estado venezolano”, en Revista Razón y Palabra. Primera revista digital en América Latina especializada en tópicos de comunicación. Recuperado el 08 de junio de 2013 en: http://www.razonypalabra.org.mx/N/n68/varia/parra.pdf


  • Enlaces de interés sobre la creación del EMC en el estado Mérida
Rechazo del CNP de Mérida contra el EMC, 6 de mayo de 2013: http://www.cnpven.org/contenido.php?link=3&expediente=1807
Declaraciones de Alfredo Aguilar del CNP, 7 de junio de 2013: http://www.elmeridenazo.com.ve/meridaaldia/noticia13502.html?idCont=1,1,1,13502








  • Enlaces sobre la creación del EMC en el estado Yaracuy


La Hojilla en TV, EMC en Yaracuy, 24 de mayo de 2013: http://lahojillaentv.com/?p=35631
Activado EMC en Yaracuy, 27 de mayo de 2013: http://www.aporrea.org/medios/n229670.html


  • Otros enlaces de interés en política comunicacional en Venezuela




1 Artículo de opinión publicado el 30 de septiembre de 2010, a propósito de las elecciones parlamentarias venezolanas del 2010 en: http://tercerainformacion.es/spip.php?article18767 (Recuperado el 28 de abril de 2013).
2 De aquí en adelante lo abreviaremos bajo sus siglas: EMC.