sábado, 17 de mayo de 2014

Respuesta a un mentiroso

Respuesta a un mentiroso

colectivo Artilleras y Artilleros del Pensamiento



Los comediantes mienten constantemente, cuando menos por exageración. Tiene que ver con esa inclinación nuestra a disfrutar los giros inesperados en las historias. Eso puede ser humor saludable, pero cualquier usuario o usuaria asidua de disneychannel tiene esa inclinación desproporcionadamente desarrollada y esto le convierte en adicta o adicto a la interminable secuencia de estupideces que se suelen ofrecer en sus programas.

Pero Disney no es el único que explota esa adicción con el buen propósito de hacernos reir. Otros optan por el humor dramático y no les importa si su drama desvirtúa a todo un país y lo predispone a un quiebre social con consecuencias impredecibles.

Escribirle una carta pública al Papa se puede comparar con hablar con Dios, pero solo en misa del domingo y en voz alta. Es un show. Algo que no puede sorprender si uno recuerda que el involucrado se gana la vida de esa manera. No hay, en principio, nada de malo en ganarse la vida en la farándula o haciendo reir a la gente, pero tal como ocurre con una recomendación a comprar una motocicleta de parte de una hermosa mujer con poca ropa, tendría uno que cuestionar el mensaje cuando el cómico se pone serio para hablar de política.

Venezuela no es un país pobre. ¿Quieres ver estadísticas?. Es un país de mediano ingreso con una economía circunstancialmente afectada por errores del gobierno, que los hay, pero fundamentalmente por el afán de la fuerza productiva privada de cambiar un sistema político que insiste en la regulación de la economía por razones sociales. Quieren libertad para la usura y no les importa si eso suprime otras libertades y derechos. Quieren libertad absoluta para la ganancia.

La muerte es un terrible problema. Es cierto. Pero no es un atributo exclusivo y peculiar de Venezuela. Tenemos mucho en común en ese problema con México, Colombia, Brasil, Honduras y Jamaica. En todos esos lugares la criminalidad está desbordada y si se puede apuntar a una causa común, es la misma del párrafo anterior: libertad absoluta para la ganancia. Los criminales quieren lo suyo, aunque sea ilegal (como el narcotráfico) y se lo arrebaten por la fuerza a los otros.

Pero, hablando de giros inesperados, ¿no parecerá curioso que un país con un régimen cívico-militar autoritario tenga dificultad para reprimir esa violencia?. O ¿se quiere sugerir que el régimen cívico-militar es, además, incompetente para la guerra?. O, algo peor, ¿será que el régimen militar reprime a los opositores y deja asesinar a sus partidarios, cuando menos la mitad de la población según el reportero improvisado, para obtener ganancia?.
La Guardia Nacional Bolivariana, el único componente de la Fuerza Armada Nacional que ha participado en el enfrentamiento de la violencia convocada por la oposición para #LaSalida del gobierno, ha dado muestras claras de respeto a lo derechos humanos, actuando con apego a la legislación y al estado de derecho.  Funcionarios uniformados han cometido errores y están debidamente sujetos a proceso por el ministerio público. Pero también hay funcionarios de la fuerza armada, incluso desarmados, que han sido asesinados con saña por atreverse a limpiar calles llenas de escombros y basura.

Contar la historia sin reconocer los excesos opositores es, en sí mismo, un crimen. Es una mentira que no hace reir a nadie, que continúa la siembra del asco entre hermanos, y que ni siquiera un payaso tiene derecho a proferir.