domingo, 5 de octubre de 2014

Abastecernos: El sueño de un mercado de precios justos regulado por el poder popular

Abastecernos1: El sueño de un mercado de precios justos regulado por el poder popular

Colectivo Artilleros del Pensamiento

Dejados a nuestra suerte o por qué los círculos de lucha no van a funcionar.


No se trata de que el PSUV entubó con mucho cuidado a quienes serían los miembros de los círculos de lucha. No se trata de que la convocatoria a conformarlos no fue amplia y abierta, quizás por buenas razones. Tampoco se trata de que unos pocos miles de funcionarios, con horarios rígidos y dedicaciones predecibles, no van a poder supervisar efectivamente a más de 400 mil negocios repartidos por todo el país y con amplísima experiencia evadiendo supervisión. Tampoco se trata de que el propio gobierno ha decidido relajar las reglas de regulación para proteger a algunos aliados. Ni siquiera que el gobierno ha decidido aprovechar la coyuntura para devaluar, por lo cual ninguna regulación llegará muy lejos.

La razón es más simple y más fundamental: Los círculos de lucha están condenados a fracasar por y mientras no tengan memoria. ¿A donde irán a parar los pocos expedientes que se sustancien? ¿Quienes serán los responsables de custodiar la evidencia? ¿Quienes le harán seguimiento? ¿Por qué razones y con cuáles propósito podrán terceros (es decir, no las autoridades ni los acusados) participar de la información?

Sin esas respuestas a su favor el poder popular, al que ahora se invoca para supervisar, no tiene chance de éxito.

¿Alguna solución?


A diferencia de otros tiempos, sin embargo, el poder popular tiene tecnología para asegurar esa memoria. Para conformarla usando precisamente su poder colectivo (en lo cual nada los superaría, particularmente, no un montón de funcionarios que esperan por una rígida y distante jerarquía para tomar decisiones). Y para preservarla, usando tecnología de la información con lo cual miles de copias seguras de la data fundamental podrían ser repartidas en cuestión de segundos por todo el mundo, poniéndolas a salvo de cualquier ejercicio de manipulación interesada.

No es solo un sueño.


Es una realidad. En Mérida contamos con este sistema completamente funcional para hacer exactamente eso.


Solo nos falta usarlo!.

La plataforma que se usa en una pieza notable de software libre2. Es un sistema de información georeferenciada, es decir, que cualquier reporte se puede asociar a una posición geográfica que se señala sobre un mapa profesional en Internet (de los producidos por el conocido googlemaps o, mejor aún, por proyecto abierto Open Street Map3). Fue desarrollada originalmente por un grupo de Africanos, durante la crisis política en Kenia en el 20084. El sistema fue muy útil para recolectar y compilar evidencia (es decir, reportes creíbles) de abusos de autoridad durante aquel conflicto nacional. Posteriormente, ese grupo se constituyó en compañía y tomó la estratégica decisión de compartirla como software libre. A comienzos del 2014, en medio de nuestra propia crisis nacional causada por #laSalida, un grupo de venezolanos configuró el software en un servidor con un nombre y ubicación en Internet y nos convidó a alimentarlo con los reportes de guarimbas que ocurrieron en la zona metropolitana de Mérida. Pueden ver el mapa con los puntos de guarimba y TODOS los reportes asociados aquí (no se preocupe por las advertencias de seguridad. Prosiga!):


¿Cómo funciona abastecernos?


Es muy fácil de usar (si Ud sabe usar sistemas en Internet). Cualquier persona con acceso a Internet puede ir a esta dirección (que ya dimos. No se preocupe por las advertencias de seguridad)


y consultar el mapa y los reportes. Además, desde luego, puede agregar los suyos de varias maneras (allí mismo en esta planilla de reporte, pero también por correo electrónico (a esta dirección: abastecernos@mapa.info.ve) o por redes sociales (con alguno de estos hashtags ##abastecerMRD ##abastecernosMRD ##MRDabastecer ##MRDabastecernos)).

Los administradores se han comprometido a mantener el sistema funcionando con su mejor esfuerzo y a dejar la data libre (protegiendo, desde luego, la identidad de las personas).

Para qué NO sirve


Es muy poco probable que el sistema sirva para responder cada reporte de abuso. Para ello, tendríamos que contar con el apoyo de círculos de lucha que revisen la información en tiempo real y organicen supervisiones de contragolpe. Eso, desde luego, es lo que espera todo el país. Pero algo nos dice que no será tan fácil de organizar. El sistema, sin embargo, está allí a la orden, listo para hacer ese trabajo.

En todo caso, y este debería ser el foco de atención de quienes quieran contribuir aún a parte de los círculos de lucha (conocemos de opositores que también están hartos del abuso especulativo y acaparador), el sistema puede constituirse en una memoria colectiva y guiarnos en la acción popular: evitar a los abusadores y favorecer a quienes no lo son. Esto solo tiene sentido en el mediano a largo plazo.

Por ejemplo, si Ud observa sobre el mapa y sobre los reportes que hay abusos repetidos por colas enormes en cierto negocio, Ud evitará ir a ese negocio o cuando menos podrá sacar del sistema información para hacerlo cuando mejor convenga. Es esa memoria de elefante el mejor resultado que podemos esperar de abastecernos. Todo lo demás será una bonificación.

¿Derrotaremos la usura?


Sería ingenuo pensar que este sistema dará un golpe final a la especulación y el acaparamiento. Pero puede ser un buen golpe inicial si logramos que se convierta en la primer memoria colectiva dedicada a registrar a quienes abusan. Son los abusadores quienes amenazan el abastecimiento seguro y a precios justos. En esta peculiar guerra económica que viven este país, se nos escapa de vista que en buena medida, los productos terminan apareciendo (particularmente cuando el gobierno concede los aumentos). Es decir, productos hay. Pero también hay, y en exceso, avaricia.

La avaricia es el espíritu del capitalismo. ¿Quienes se suman al primer golpe?

Aporrear por aquí: